¿Por qué es tan difícil de administrar?

Silvia Fernán
¿Por qué es tan difícil de administrar?

A menudo pensamos que el rol del jefe es relativamente fácil y que basta con dar órdenes y ver trabajar a los demás. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja y es necesario que el jefe (o indirectamente el director de la empresa) domine muchas técnicas de gestión y realice esfuerzos considerables si desea que su equipo esté motivado. Concéntrese en estas cualidades y comportamientos que debe tener.

La primera empatía

La empatía que podemos desarrollar así como la escucha representan cualidades esenciales que todo directivo debe demostrar. Sencillamente porque es necesario no solo tener en cuenta en qué quiere convertirse tu empleado / colaborador para abrir perspectivas motivadoras sino también conocer la situación en la que se desenvuelve tanto desde el punto de vista personal como profesional para poder ofrecerle lo mejor. posibles condiciones para evolucionar en su obra. Si no está escuchando, corre el riesgo de no comprender los retrasos en la producción, las dificultades o saber cómo mejorar el rendimiento general. Por lo tanto, debe tomarse el tiempo para comprender cada situación y, en ocasiones, ponerse en el lugar de la persona para identificar qué puede motivarla o desmotivarla. Por ejemplo, es fácil pensar que una tarea como meter un trozo de papel en un sobre no lleva tiempo sino que se repite 1000 veces, inevitablemente corre el riesgo de causar cansancio y hay que ser consciente de ello. Del mismo modo, no todos tenemos la misma percepción de la realidad y en ocasiones es necesario esforzarnos por comprender qué llevó a una situación de desmotivación para poder revertirla y generar una dinámica.

La ejemplaridad es necesaria

Está claro que si vas a exigir acciones efectivas a tu equipo, es mejor que seas capaz de ponerlas en práctica tú mismo y predicar con el ejemplo. No es llegando todos los días a las 10 a.m. que podrás culpar a los que llegan a las 9:30 a.m. por no llegar a las 9 a.m. o por llegar siempre tarde a las reuniones para las que fijaste el horario. Su comportamiento debe ser ejemplar porque los empleados modelan su comportamiento en el suyo y lo hacen de acuerdo con lo que usted promulga como ejemplo. La cultura corporativa funciona de esta manera, a menudo por mimetismo, por lo que es mejor que usted sea consciente de ello. Tendrás que demostrar que lo que esperas de tus empleados o de tu equipo, te lo impones. Incluso tendrá que hacerlo mejor que ellos y, a menudo, se recomienda hacer tres veces más de lo que requeriría de los demás. Dar ejemplo es uno de los roles particularmente difíciles del gerente porque debe mantenerse sin aflojar.

Auto control

Esta es una de las acciones más difíciles porque nuestros sentimientos o reacciones suelen ser espontáneos o impulsivos. Y cuando alguien nos molesta, solemos molestarnos … El gerente debe aprender en la medida de lo posible a controlarse para no reflejar el estrés que pueda recibir pero también para saber encontrar palabras desprovistas de insinuaciones, para resolver situaciones de conflicto, a veces incluso enseñando a las personas a comprender ciertas decisiones que al principio no parecen ser explícitas. Por tanto, debe saber cómo controlar sus emociones para poder transmitir los mensajes y asegurarse de que sean bien recibidos. El hecho de que encuentre una situación obvia no significa la de todos los demás y, a veces, deberá tomarse su tiempo y ser comprensivo para que todos comprendan los entresijos.

La capacidad de motivar a los demás.

Si la empatía representa una base para motivar a todos, es en general una capacidad total para involucrar a todos lo que debe desarrollarse. Por supuesto, también está el ejemplo que ya requiere mucha energía, pero no solo. Para motivar a todos, por ejemplo, debes estar lleno de energía y esto, a menudo incluso cuando estás cansado. Necesitas transmitir la máxima energía positiva todo el tiempo. No es raro ver a directivos que a veces se dejan llevar por su estado de ánimo y que, con el tiempo, son odiados por sus equipos. Convertirse en un buen gerente implica un esfuerzo constante y energía comunicativa.

La capacidad de controlar el progreso.

Si hay, por supuesto, rasgos de carácter que hemos visto esenciales, también existe la necesidad de tener habilidades como partir de un objetivo para convertirlo en planes operativos y seguirlo. ‘ejecución. No se trata de estar a las espaldas de todos sino de comprobar que todo va bien y por tanto de saber poner los indicadores de control adecuados para comprobar que todo avanza como tú quieres y que el conjunto no No se está quedando atrás que pueda afectar a otros servicios o incluso solo a la salida del proyecto. Por lo tanto, un gerente debe tener ciertas habilidades y conocimientos que le permitan tanto hacer una visión operativa como también poder seguir el progreso general del proyecto.

Saber resolver dificultades

No lo ocultaremos, uno de los roles del directivo como del emprendedor es ante todo saber solucionar los problemas y superar las dificultades inherentes a cualquier vida empresarial. Esto es tanto más cierto cuanto que la mayoría de los empresarios ya ni siquiera prestan atención a los obstáculos que encuentran porque son parte de la vida cotidiana. Saber resolverlas implica varias cosas: La primera es que puedas absorber las malas noticias y que no te afecten emocionalmente. Por lo tanto, es necesario desarrollar la capacidad de no sentirse perturbado emocionalmente con cada dificultad que encuentre. De lo contrario, podría sentirse abrumado rápidamente cuando su función sea resolverlo. El segundo es la capacidad creativa y la receptividad. Por supuesto, no puede confiar en que otra persona tome las decisiones si es un emprendedor y constantemente solicita su n + 1 si es un gerente. Por tanto, es necesario saber resolver determinadas cuestiones, a veces teniendo en cuenta tu margen de maniobra así como la autonomía esperada por la jerarquía, algo especialmente delicado en determinados grupos grandes donde a ambos se les otorga autonomía mientras se tiene espacio de maniobra muy limitado. Algunos, además, se vuelven especialistas en «coberturas» enviando correos electrónicos para despejarse de todas las responsabilidades, un poco extraño cuando te han asignado responsabilidades …

Gestionar personas tan diversas como variadas

Hay casi tanta influencia como personas. Todos los colaboradores son únicos y nadie trabaja exactamente igual. Hay que rodearse de personas que tengan perfiles variados y saber motivarlas cuando a veces no tienen nada en común. Baste decir que el gerente debe ser a menudo un comunicador extraordinario para poder dirigirse a personas con culturas diversas y una forma de funcionamiento totalmente diferente. Algunos, por ejemplo, estarán motivados por el dinero, mientras que otros estarán motivados por las perspectivas de futuro. Todos tendrán su propia sensibilidad en todas las áreas y el buen entrenador tendrá que conocer muy bien a sus equipos para poder mover a todos en la misma dirección, mientras que a veces algunos no se soportan entre sí.