Guía completa de árboles perennes para jardín

Si estás buscando que árboles perennes quieres para tu jardín, ya sea un jardín pequeño o un jardín de grandes dimensiones, seguro que te interesa esta guía, donde hemos intentado resumir los árboles perennes más significativos, luego todo dependerá de dónde vivas y de tus gustos. Por experiencia, te digo que la principal ventaja de este tipo de árboles es su mantenimiento, ya que no vamos a tener que emplear horas y horas recogiendo hojas cuando llegue el Otoño.

Puede que en Primavera los árboles de hoja caduca como los frutales sean más vistosos, pero también requieren muchos más cuidados, así que de vosotros depende la elección de la configuración de nuestro jardín. Mi opinión es que una combinación de los dos tipos es lo ideal, pero el tiempo que podamos dedicar a nuestro jardín es un punto muy a tener en cuenta. Vamos al tema:

Los árboles perennes constituyen el rasgo principal (fondo, marco, pantalla y follaje) durante los meses invernales, y forman quizás el elemento estructural más importante en el diseño de un jardín. Existe una gran variedad de colores, formas y calidades, y no hay razón para plantar exclusivamente cipreses de Lawson, tuyas o cipreses de Leyland, tan en exceso usados en la actualidad. Entre los árboles perennes los hay de hoja ancha y coniferas.

Árboles Perennes de hoja ancha

Los grandes perennifolios de hoja ancha son escasos en los climas fríos. En las zonas costeras suaves (las costas occidentales en el hemisferio norte) y en áreas expuestas resulta útil la encina, Quercus ilex. Protegida puede alcanzar los 27 m en 100 años, pero en cantidad resuita sombria. La variedad hispánica ‘Lucombema’ es menos agobiante y forma un árbol más ancho. Es un hibrido entre el alcornoque y el roble turco.

Encina, Quercus ilex

El haya chilena, Nolhwgus dombeyi, tiene unas hojas pequeñas y decorativas, casi negras. Crece con extremada rapidez en las costas templadas oceánicas, alcanzando casi los 20 m en 30 años, mientras que en las regiones menos marítimas es resistente aunque de crecimiento más lento. Requiere suelos sin cal.

Unos árboles pequeños de gran interés son los madroños, Árbutus menziessi, que llega a los 15 m en 40 años, y posee un follaje vigoroso, flores de color crema en la primavera, fruto rojo anaranjado en el verano y una corteza rojiza con manchas amarillo pálido. La especie híbrida andrachnoides tiene las hojas más pequeñas y la corteza de un rojo más oscuro. A diferencia de Á. menziesii tolera la cal aunque no es del todo resistente en su juventud.

Si lo que buscamos son árboles pequeños de gran variedad y resistencia, los acebos son muy indicados. Los híbridos “Highclere” son adecuados incluso en condiciones de gran contaminación y fuertes vientos marinos. La forma Ilex x allaciarensis “Hodginsii” es masculina y carece de frutos pero forma una amplia columna de hasta 15 m de altura de hojas anchas.”Camelliifolia” da bayas y forma un árbol cónico de color verde claro con grandes hojas estrechas y lustrosas. Variegado en color oro está la variedad “Golden King”(también masculina) entre otras, mientras que entre las variegadas en blanco las mejores son las formas de I. Aquifolium “Handsworth New Silver”, siendo “Perry’s Weeping” especialmente decorativa.

Un árbol excelente para las ciudades es el aligustre chino, Ligustrum tucidum, que alcanza los 12 m en unos 40 años. Produce unos olorosos penachos de flores color crema que casi ocultan las anchas y lustrosas hojas desde finales del verano hasta el invierno.

Uno de los eucaliptos más conocidos es el Eucalyptus globulus, que crece en estado silvestre a lo largo de San Francisco, California, desarrollándose hasta 60 m en 80 años. Ésta y una veintena de otras especies prosperan en la mitad occidental de las Islas Británicas y en el sur de Europa. El Eucalyptus globulus sobrevive sólo a heladas ligeras pero muchos otros resisten a temperaturas de unos -15 grados.

El Eucalyptus niphophila y el Eucalyptus gunnii, por ejemplo, resisten perfectamente las condiciones de cualquier lugar de Gran Bretaña, y Eucalyptus dalrympteana un poco menos. Los eucaliptos suelen crecer unos 2 m al año en lugares abiertos y bien drenados, pero resultan difíciles de situar en un paisaje, con su fuerte y brillante follaje gris azulado y su corteza azal pálido o amarilla.

Coníferas

La familia de los cipreses

La conífera más útil en las regiones donde las variaciones de temperatura entre el verano y el invierno no son excesivas, es el ciprés de Lawson, Chamaecyparis lawsoniana. De forma uniformemente cónica y color verdemar en su pequeño hábitat natural, en las montañas Siskiyou de California y Oregón, se convirtió enseguida en la vaiable de las coníferas al ser cultivada en viveros.

Hay cipreses de Lawson de cualquier tamaño, color y forma, desde ejemplares diminutos a otros de hasta 40 m de altura, desde dorados brillantes hasta pardoazulados, desde abiertos y parecidos a un helecho hasta apiñados en racimo o inclinados y en forma de hilos, alargados y estrechos como agujas o en forma de arbustos redondeados. Además, son indiferentes en cuanto a las condiciones del suelo y se desarrollan en arenas ácidas y turbas lo mismo que en tierras de creta y arcillas siempre que el agua no se estanque durante las inundaciones. Son resistentes a las brisas marinas moderadas y a la exposición al viento, y en realidad sólo los vientos invernales duros y fríos acaban con ellos. Las aves encuentran allí un lugar ideal para anidar.

Entre las variedades de cultivo doradas recomendadas, se encuentran:  “Lutea”, que cuelga ligeramente y que al parecer se agosta bajo un sol intenso, ya que no aparece en las regiones más cálidas de los Estados Unidos y en cambio resulta común en el noroeste y en las Islas Británicas “Winston Churchill”, elevado en la base ;  “Stewartii” con largas inflorescencias en forma de helecho y muy frecuente en San Francisco

Entre los tipos verde azulados tenemos “Triumph of Boskoop”, de hasta 25 m de altura; “Columnaris”, esbelto y estrecho que alcanza al menos 12 m en 40 años “Pembury Blue”, frecuentemente arbustivo y de un agradable color azul pálido «Allumii», una variedad de cultivo en tonos menos azules y de forma cónica que parte de una base arbustiva “Wisselii” que forma una esbelta copa en forma de columna con un denso follaje azul y que crece con rapidez hasta alcanzar 25 m en 60 años. Entre las formas estrechas de color verde tenemos el “Youngii”, un árbol cónico que alcanza 20 m y que tiene inflorescencias ramificadas muy decorativas en forma de helecho, y el “Green Pillar”(jackman’s Erecta), estrecho y cilindrico. De color verde brillante y que parte de un tronco robusto de lustrosa corteza.

El ciprés nootkatensis “Pendula” tiene unos brotes largos de color verde oscuro que cuelgan encortina de las ramas arqueadas ; se cultiva ex-tensamente en Suiza y en noroeste de Norteamérica. El C. Obtusa “Crippsii” es un árbol amplio y cónico, de colr amarillo brillante y de crecimiento moderado. Hay también variedades cultivadas de C. pisifera que resultan útiles, alcanzando, por lo general, hasta los 10 m de altura.

Los miembros del género Chamaecyparis se distinguen de los otros cipreses próximos del género Cupressus por tener inflorescencias foliares aplanadas en lugar de penachos de ramitas alrededor de todo el brote. Entre los segundos, el ciprés de Arizona, Cupressus glabra, es un espléndido y atractivo árbol de color azul verdoso, en extremo tolerante y resistente al calor y la sequedad.

 

Cipres variedad Chamaecyparis

El ciprés de Leyland, Cupressocyparis teylandii, es un hibrido bigenérico entre Chamaecyparis nootkatensis (de veranos frescos y húmedos) y el ciprés de California, Cupressus macrocarpa, (de veranos cálidos y muy secos, aunque con preferencia más húmedos de los que se dan en Monterey, California). Se desarrolla vigorosamente en casi cualquier tipo de suelo y condiciones, pudiendo alcanzar los 30 m en 50 años. Se obtiene con bastante facilidad de esquejes y existen doce variedades cultivadas. Las dos más recientes son árboles por completo dorados:  “Castlewellan”, de follaje cónico y de color amarillo durante todo el año, y el “Robinson’s Gold” de ramitas aplanadas de color oro intenso durante el principio del verano.

Dentro también de la familia de los cipreses, los enebros constituyen un grupo apagado de crecimiento lento, aptos sobre todo por sus excelentes formas enanas Sin embargo, son resistentes al calor, la sequedad y la cal, por lo que pueden ser útiles en ciertos jardines. El enebro chino, Junuerus chinensis “Aurea”, forma una columna, a veces dos, de color dorado. El enebro de Grecia, J. Mpacea, forma una columna muy estrecha de grandes hojas de color verde nuevo, plateadas por el envés. La variedad cultivada “Glauca” de cedro de Virginia, J. virginiana, es un árbol bastante abierto de ramas erguidas en color gris pálido.

 

Junuerus chinensis (Ciprés Chino)

 

La tuya gigante, Thuja plicata “Zebrina”(“Aureovariegata”), es un hermoso árbol  dorado de esbelta forma cónica y crecimiento moderado, pero no apto para zonas cálidas.

La tuya oriental, T. orrientalis es más tolerante pero apagada y de porte arbustivo. La variedad Elegantissima, sin embargo, es un atractivo árbol erguido y algo ovoide, que pasa de amarillo brillante al verdeamarillo musgoso en el invierno.

Otras coníferas

Los abetos, especies del género Abies, suelen ser árboles majestuosos de regiones montañosas húmedas. No obstante, el Ábies fasiocarpa arizonica forma a veces un estrecho y delicado árbol de color azul metálico, y Á. concofor “violácea” otro, bastante mas grande de color gris pálido. Resultan adecuados para casi cualquier tipo de jardín. El abeto coreano, Á. koreana, puede utilizarse para setos ya que por lo general sólo alcanza los 2. 5 m en 20 años y florece antes de esa época. Las flores femeninas son cilíndricas, de hasta 5 cm de altura y de color verdeamarillo, rosa o púrpura. Se amontonan a lo largo de los brotes superiores y constituyen conos de 5 a 8 cm de color azul oscuro, recubiertos de brácteas marrones. El envés de las hojas es blanco plateado. En ocasiones, algunos ejemplares alcanzan los 10 m en más de 20 anos.

La araucaria, llamada también pino chileno, Araucaria araucana, tiene algunos detractores pero su efecto en grupo sobre un montículo rocoso o un ejemplar bien desarrollado colocado en el césped puede resultar espléndido. Incluso en condiciones óptimas, clima marítimo muy suave, es de crecimiento relativamente lento y rara vez alcanza los 15 m al cabo de 50 años.

Los árboles femeninos producen después de 40 años conos globulares de 15 cm de color verde con espinas amarillas. Tolera muy bien los vientos fuertes y los distintos suelos.

El cedro del Atlas, Cedrus atlantica “Glauca” se acomoda a la perfección y forma un gran árbol en casi cualquier lugar. El cedro del Himalaya, C. deodara, requiere inviernos templados y es abundante en los jardines del sur y del oeste de Norteamérica y en las Islas Británicas. Tiene un follaje colgante verde oscuro.

 

El cedro del Atlas, Cedrus atlantica

 

El cedro japonés, Cryptomeria japonica, tiene un follaje escamoso verde de gran brillo y una corteza pardo-anaranjada. En donde prospera, zonas de precipitaciones estivalesel evadas, crece demasiado rápido alcanzando un tamaño excesivo para la mayoría de los jardines, si bien la forma “Elegans” rara vez llega a los 15 m. Tiene la corteza de un rojo anaranjado brillante, el follaje tomentoso, de color verde azulado que se vuelve púrpura rojizo en el invierno. Puede extenderse con la edad pero su follaje es útil para los arreglos invernales con flores.

Entre las numerosas piceas, pocas resultan adecuadas para los jardines pequeños o para los demasiado húmedos. Picea breweriana, de gran belleza se desarrolla con lentitud mejoren regiones marítimas, alcanzando una altura de hasta 15 m en algunas partes del Reino Unido. Los brotes dorados nuevos de la esbelta picea de Oriente, P. Orientalis “Aurea” (“Aureospicata”)  hacen que resulte un árbol atractivo a pesar de su lento crecimiento. La picea del Colorado, P. pungens “Koster”, prefiere suelos húmedos pero se da bien en los jardines de toda la mitad norte de los Estados Unidos, en las Islas Británicas y Europa occidental.

La mayoría de los pinos toleran bien los veranos tanto cálidos y secos como húmedos y frescos; el cembro, P. cembra, y el pino coreano, P. koraiensis, producen ejemplaresj óvenes de gran atractivo. Pocos son aptos para un jardín pequeño, pero el pino albar, P. sylvestris ‘Aurea’, forma una torre dorada a lo largo de todo el invierno y comienzos de la primavera, que se vuelve azul verdosa en el resto de las estaciones, y p. teucodermis, un esbelto pino oscuro de conos azulados, prospera en cualquier suelo desde los de turba ácidos a los

Las tsugas (Tsuga spp) son coníferas asiáticas y americanas de pocas especies pero con gran variedad. La tsuga heterofila, Tsuga heterpphylla, es el gigante del grupo un árbol elegante que se eleva a más de 70 m en Norteamérica y a 45 m en Escocia, en donde se le ha cultivado desde hace sólo 120 años. La tsuga de Carolina, T. caroliniana, es mucho menor, alcanza los 14 m en cultivo pero tiene un exuberante follaje denso, verde brillante y con bandas blancas por el envés de las hojas. Las flores femeninas son pequeñaas, ovoides y de color púrpura rosado. El tsuga de montaña, T. mertensiana, es muy resistente y adquiere la forma de un estrecho y alto cono, de follaje colgante gris azulado.

 

Tsuga heterpphylla

 

Sciadopitys verticillata es una rareza procedente del Japón, emparentada con el pino Albar, con hojas de 12 cm emparejadas de dos en dos, verdes, lustrosas y agrupadas en espiral. En climas razonablemente uniformes con veranos húmedos se convierte en un árbol atractivo o un gran arbusto. Suele producir gran número de conos, carnosos y verdes, de 8 cm de longitud, que pronto se vuelven marrones y se desintegran.

 

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