Enfermedades de la nariz, Rinitis, Sinusitis, hemorragia nasal

Los procesos patológicos de esta región no afectan solamente a la nariz propiamente dicha, sino también a unas cavidades denominadas senos paranasales que se encuentran a su alrededor y cuya inflamación constituye la sinusitis. Es decir, que las enfermedades nasales son, con frecuencia, verdaderos procesos mixtos nasosinusales.

Los síntomas más corrientes que encontramos en esta región son la rinorrea, la obstrucción nasal, los trastornos del olfato y laepistaxis (hemorragia por la nariz).

Rinitis del lactante

La palabra rinitis, de origen griego, designa la inflamación de la mucosa de las fosas nasales denominada pituitaria. Las formas que presenta esta afección en el adulto se analizan dentro de las enfermedades transmisibles y de las alérgicas, corresponde estudiar aquí la rinitis del lactante.

La rinitis aguda adquiere importancia capital en el lactante, pues el niño, al tener obstruidas las fosas nasales, no puede respirar en el momento de Ia succión y toma mal el pecho o el biberón. Aparte su repercusión en vías respiratorias más bajas, dicha rinitis, por la vecindad del oído, puede abocar en la temida otitis.

En este caso, el niño debe ponerse bajo los cuidados del pediatra. Es muy importante no instilar gotas sin discriminación, pues las que están indicadas para un adulto son contraindicadas para el lactante. Este tipo de rinitis casi nunca cursa sola, sino que va acompañada de la afectación de aquellas formaciones carnosas ubicadas detrás de la nariz y que denominamos adenoides, que con frecuencia deben tratarse médicamente o proceder a su extirpación quirúrgica.

Sinusitis

Se produce cuando la rinitis, sea del origen que fuere, va acompañada de la afectación de los senos paranasales, que según su ubicación se subdividen en senos maxilares, etmoidales, esfenoidales y frontales.

Las sinusitis más habituales suelen ser la maxilar y la etmoidal, que se presentan con cará eter agudo y también crónico. Los síntomas más corrientes son la rinorrea, en general purulenta, las cefaleas (particularmente en la sinusitis frontal), trastornos del olfato en ocasiones el paciente acusa notar malos olores, obstrucción nasal y a veces dolores faciales.

El tratamiento de la sinusitis aguda (aparte el indicado específicamente por el médico) se realiza con analgésicos, gotas nasales, inhalaciones mentoladas (excepto en los niños) y reposo en cama. En las formas crónicas, sólo el especialista es quien debe orientar sobre el tratamiento, que puede ser médico o quirúrgico.

Además de los distintos tipos de sinusitis mencionados, hay que tener en cuenta la posibilidad de un origen alérgico nasosinusal al que se sobreañade el factor infeccioso: sea como fue en todos los casos es importante su diagnóstico y tratamiento adecuados con el fin de evitar complicaciones que pueden smeníngeas, oculares, bronquiales, etcétera.

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Epistaxis o hemorragia nasal

La epistaxis o hemorragia nasal consiste en la salida de sargre por la nariz. Casi siempre es unilateral, o sea que se produce por una sola de las fosas, aunque si es copiosa se convierte en bilateral

En toda epistaxis, lo primero que debe hacerse es tranquilizar al paciente. Por lo general, basta la introducción en la fosa que sangra de un algodón embebido en agua oxigenada y mantener con cierta presión con el dedo, que cierra dicha fosa nasal contra el tabique, para solucionar el cuadro, sobre todo en la edad juvenil. Caso de persistir, debe acudirse al especialista, el cual procederá según convenga

Obstrucción nasal

Para el perfecto funcionalismo de las vías respiratorias, comenzando por las propias fosas nasales y pasando por la faringe, laringe, tráquea, bronquios y pulmones, es indispensable una buena respiración nasal. La obstrucción de las fosas nasales obliga a respirar por la boca, que no es la vía fisiológica normal para esta función y por tanto la respiración es mal tolerada.

Las causas de dicha obstrucción son distintas en el niño que en el adulto. Prescindiendo del periodo de la coriza aguda (resfria-niño mayor pueden ser causa de deformación facial, malposición dentaria, trastornos bronquiales, toses rebeldes e incluso cuadrosen el medio escolar pueden inducir a la creencia de una falta de

Distinto es el cuadro cuando se presenta en el adulto, en este caso, las causas principales radican en la desviación del tabique.

En el interior de las fosas nasales se encuentran unas formaciones anatómicas denominadas cornetes, que por hipertrofiarse o a aumentar de tamaño ocasionan la rinitis hipetrófica, causa así mismo obstrucción nasal.

Casos ya más raros de obstrucción solo los ocasionados por presencia de tumores endonasales, bien sean benignos o malignos, y un cuadro especial denominado imperforación coanal, que no es otra cosa que la falta de impermeabilidad de los orificios posteriores de las fosas nasales, cerrados con carácter patológico.

Este último cuadro es grave en el lactante y requiere pronta actuación médica, puesto que su diagnóstico es imposible de ser previsto o sospechado por un profano.

Trastornos del Olfato

El olfato está regido por la corriente de aire que, penetrado por las fosas nasales, alcanza las terminaciones del nervio olfatorio. Todo obstáculo a su paso puede determinar la disminución de la capacidad olfatoria (hiposmia) o producir su anulación total (anosmia).

Ya hemos citado la disminución de dicha función olfatoria en la coraza aguda, así como en la gripe, que puede dejar como secuela durante una temporada dicho estado. Interés especial merece una enfermedad denominada cena (del griego ozein, oler mal), caracterizada por el trastorno que nos ocupa, así como por la presencia de gruesas costras endonasales que producen verdadera fetidez, muy molesta para las personas que tratan con los sujetos que la padecen.

 

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