¿Cómo prepararse adecuadamente para hablar en público?

Fabián Fernán

La expresión y la comunicación son fundamentales para el emprendedor, para llevar a cabo su negocio y desarrollarlo. Saber explicar los objetivos al equipo en reuniones, transmitir información al cliente, discutir con los empleados puntos concretos de la estrategia a implementar, saber convencer a los inversores o al público de la calidad del producto o servicio.

Tantas circunstancias de habla que requieren que usted esté concentrado y sea serio dedicándose a su técnica de comunicación. Steve Jobs fue un verdadero orador capaz de transformar simples intervenciones orales en hechos que despertaron la curiosidad y el aplauso del público. Para otros, la mera perspectiva de hablar les provoca intensos sentimientos de estrés y nerviosismo. A continuación se ofrecen algunos consejos prácticos para preparar su presentación oral.

Varios estudios enfatizan que la capacidad de hablar activamente con una audiencia es el elemento más revelador para lograr el éxito en el mundo empresarial. Así, cada emprendedor dedicaría una media de más de tres horas diarias a intentar persuadir a varios protagonistas como sus empleados, sus proveedores, sus inversores o sus clientes. Para lograr convencer a la audiencia y asegurar el buen desarrollo de su discurso, el trabajo preparatorio es esencial, antes y durante la intervención.

Preparar la intervención con mucha antelación

Antes de que el emprendedor se embarque en un evento, una conferencia o cualquier tipo de discurso público, primero debe preparar con precisión su intervención. Está obligado a determinar sus objetivos planteándose las preguntas adecuadas: "¿A qué público me dirijo?" ¿Un público de expertos, joven o internacional? "," ¿Cuál es el propósito de mi intervención? "," ¿Cuál es mi estrategia? "," ¿Qué mensaje quiero compartir? ". La respuesta a estas preguntas permitirá al director de la empresa saber hacia dónde se dirige y fijar el fondo de su presentación oral. Una vez establecido este primer punto, debe anotar los diferentes elementos que desea integrar en su discurso, para al final establecer un plan preciso del discurso. Por tanto, es preferible definir una directriz, un marco que se debe respetar de principio a fin. Luego llega el momento de prepararse para el discurso, mediante diversas simulaciones. Esto le permite tener una idea precisa del tiempo de uso de la palabra, identificar los aspectos que están mal y prepararse mentalmente y gesticular para pronunciar un discurso que detenga el camino. Hay muchas formas de pronunciar un discurso leyendo, memorizando o recitando fichas. Por lo general, no se recomienda el hecho de leer o recitar una presentación: le quita el lado natural y al público apenas le interesa alguien que tiene la cara enterrada en sus hojas. Memorizar la presentación parece el mejor enfoque, pero debe estar bien preparada, de lo contrario te olvidarás de todo en el momento del evento. Practicar frente a un espejo con gestos y controles de voz para ensayar su oral puede ser útil, pero hacerlo frente a personas de confianza, como familiares, es más efectivo. De esta forma, hacen comentarios sobre las partes que más despiertan su interés o su aburrimiento, lo que aporta un valor añadido.

Identificar el lugar y el entorno del discurso de antemano.

Al haber preparado meticulosamente su discurso, el emprendedor debe conocer de antemano el lugar y el entorno de su intervención. Es una forma de sentirse más cómodo y reducir su estrés mientras prepara su espacio antes del momento crucial para asegurarse de ser completamente productivo. En el caso de los webinars con empleados, sigue siendo simple ya que el gerente los conoce. Pero si tiene que hablar con personas que conoce por primera vez, la necesidad de estudiar el paisaje que verán sus interlocutores es fundamental. El gerente puede así elegir la mejor disposición que necesita para estar en plena posesión de sus medios, como un actor que prepara su escena. La comprensión del espacio de la intervención permitirá también hacer todas las modificaciones posibles para afinar las condiciones necesarias para que la presentación oral lo seduzca o desafíe.

Disminuir el estrés y el pánico escénico mediante ejercicios.

Mientras que algunas personas se sienten totalmente a gusto frente a cualquier audiencia, otras ven que su nivel de estrés y miedo escénico aumentan a medida que se acercan a su hora de hablar. Con consecuencias, en particular para impactar la respiración y el cuerpo, elementos esenciales para asegurar un discurso. Para gestionar sus diferentes elementos, se pueden configurar ejercicios prácticos. Primero, ejercicios de respiración abdominal que permitirán al emprendedor relajarse antes de entrar al escenario. La respiración cuadrada, una técnica de relajación derivada del yoga que se realiza preferiblemente acostado, es útil. Se practica solo por la nariz y tiene lugar en cuatro etapas donde cada respiración es igual a la otra: inspiración, retención con los pulmones llenos (bloqueo de la respiración), espiración y luego retención con los pulmones vacíos. El otro ejercicio provechoso es visualizar su forma de hablar para disipar los miedos que pueden paralizar su voz y promover el estrés. El simple hecho de imaginarse a sí mismo como un orador excepcional que domina su tema y provoca adhesión o pensar en algo positivo que lo haga feliz, le permite bajar la presión.

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