Cambio climático, la pandemia progresiva

Cambio climático, la pandemia progresiva
Sonia Castro
2 minutos
Cambio climático, la pandemia progresiva

Los datos contenidos en un estudio publicado el lunes pasado en Nature Change Change muestran cómo el cambio climático es comparable a una pandemia progresiva, con una carga dramática de muertes y efectos catastróficos en la economía.

De los 30 millones de muertes relacionadas con el calor registradas entre 1991 y 2018 en 43 países, el 37% en promedio son atribuibles al calentamiento climático generado por las actividades humanas. Este es el principal hallazgo de un estudio muy tardío publicado el lunes pasado con El cambio climático de la naturaleza.

Los 70 investigadores involucrados registraron porcentajes que varían mucho de un país a otro y alcanzan hasta el 75% en algunas regiones. Datos en parte, ya que los mismos investigadores reconocieron que era imposible recopilar información completa para los países más pobres de la muestra. Se registró el aumento de la mortalidad por eventos relacionados con el calor en todos los continentes. Y en muchas regiones, hasta cientos de muertes al año pueden atribuirse al cambio climático, una especie de pandemia progresiva que nos ha afectado durante al menos dos décadas.

Porque el calentamiento global es un problema de supervivencia, quizás no lo suficientemente enfatizado, y, como recuerda María Vicedo-Cabrera, coordinadora de investigación, es una emergencia cuyos efectos ya están entre nosotros. Un largo camino de tragedias que no salva ninguna zona geográfica, aunque se presentan facturas altísimas sobre todo en algunas zonas del planeta, como Centro y Sudamérica.

Incluso los países más ricos corren el riesgo de tener que lidiar con un número creciente de muertes relacionadas con el calentamiento global. La producción de aire acondicionado, principal método para combatir las olas de calor, quema la electricidad y, a su vez, genera nuevas emisiones contaminantes. Como el New York Times, la disponibilidad de electricidad se vuelve más vulnerable y las fallas en las plantas generadoras, solo en los EE. UU., Se han incrementado en un 60% desde 2015 hasta la actualidad.

El cambio climático debe verse y abordarse como una pandemia progresiva, con su enorme costo en términos de vidas humanas destrozadas y una carga económica secundaria pero enorme. McKinsey Recuerda cómo la ola de calor del verano en los EE. UU. Causó muchos eventos extremos en 2020, con daños a los activos y las actividades de producción que superaron los miles de millones de dólares.

Foto en Jeyaratnam Caniceus