¿Cómo elegir tu centro de negocios o coworking ?

¿Cómo elegir tu centro de negocios o coworking ?
José Iglesias
3 minutos
¿Cómo elegir tu centro de negocios o coworking ?

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En España, hay cientos de centros de negocios o coworking para start-ups o emprendedores. Establecidos en todo el país, estas empresas tienen como objetivo apoyar a las start-ups en su proyecto, su organización … Pero, ¿cómo distingue entre estas diferentes organizaciones y sabe cuál se adapta mejor a sus necesidades?

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¿centro de negocios o coworking?

Aparecen varios nombres cuando se busca apoyo para iniciar un negocio. Existen organizaciones adaptadas a las necesidades y avance de cada una de ellas. Dependiendo de las necesidades de la empresa, a veces es difícil decidir. Sobre todo porque la diferencia entre estos cuatro conceptos no es necesariamente obvia. En orden, la incubadora es el primer paso: esta estructura permite a los líderes de proyecto probar su idea antes de crear legalmente su negocio. Ideales para confrontar tu idea con la realidad del mercado, las incubadoras acogen cada proyecto durante doce meses y brindan asesoría y coaching individualizado o formación en gestión colectiva. En el contexto de una empresa que ya tiene existencia legal desde un punto de vista legal, este paso es sin embargo innecesario. Si la necesidad es a un nivel más práctico, es mejor recurrir a una incubadora. Este tipo de estructura proporciona premisas, asesoría, asistencia en la búsqueda de financiación, etc., a las empresas para que el proyecto madure y lo convierta en una estructura eficiente. La aceleradora de puesta en marcha, por su parte, dinamiza el proyecto: destinado a empresas «con un fuerte potencial disruptivo», es decir innovadoras, esta organización ofrece sesiones de formación para aprender a lanzar, convencer a un audiencia y recaudación de fondos para crecer rápidamente. Si el proyecto simplemente necesita acompañamiento, apoyo o acomodación, integrar una incubadora de empresas es una buena idea. Estas estructuras proporcionan premisas, así como soporte técnico y legal.

La organización de coworking público

Una vez validado el proyecto y creada oficialmente la empresa, la incubadora puede ser de gran ayuda. Estas organizaciones brindan las primeras premisas, así como asesoría, asistencia en la búsqueda de financiamiento o incluso relaciones relacionadas con su proyecto. Generalmente, los servicios de apoyo ofrecidos son similares, pero las incubadoras dependen de otras estructuras públicas o privadas y se encargan de diferentes tipos de proyectos. Establecidas por el gobierno en la ley de innovación de 1999, estas organizaciones pueden ser públicas. Hay 28 en Francia, dos de los cuales están especializados en los campos de la salud, Paris Biotech Santé y Eurasanté, uno en el sector digital, La Belle de Mai, y los otros son multisectoriales. Con el apoyo del Ministerio de Educación Superior, las incubadoras acogen creaciones empresariales innovadoras vinculadas a un laboratorio público de investigación. Este tipo de servicio también está presente a nivel europeo a través de los centros europeos de empresa y formación, CEII, de los que 37 están ubicados en Francia.

Coworking privados: ¿reservadas para la élite?

Algunas incubadoras pertenecen a las denominadas organizaciones privadas. Parte de ello depende de grandes écoles como HEC o Les Mines. Por ejemplo, la Escuela Politécnica abre su incubadora X-Tech a sus alumnos actuales y pasados, egresados ​​de todas las escuelas, así como a profesionales con el fin de diversificar perfiles y crear sinergia entre líderes de proyectos. Esta institución recluta a sus talentos de acuerdo a la relevancia de sus ideas y se enfoca en su potencial disruptivo y tecnológico. Sin embargo, el acceso a muchos establecimientos como estos suele estar reservado a los estudiantes matriculados en estas escuelas, lo que cierra la puerta a los estudiantes de otros lugares. Otras incubadoras están vinculadas a grandes grupos industriales, que ponen en marcha incubadoras de nueva creación para desarrollar la innovación en su sector. Este proceso les permite adquirir una buena red y un presupuesto inicial, pero los contratos de exclusividad pueden hacerlos dependientes rápidamente de grandes grupos. Existen, por ejemplo, incubadoras fundadas por inversores. En ocasiones optan por ayudar a las empresas emergentes a adquirir su capital semilla, es decir, los primeros fondos necesarios para poner en marcha su negocio. Enriquecedoras de incubadoras privadas pero que deben elegirse correctamente según su concepto.

Criterios de selección fundamentales

Antes de seleccionar la estructura que albergará un proyecto y lo ayudará a desarrollarse, es fundamental definir sus necesidades porque no todas las incubadoras necesariamente podrán hacerse cargo de ellas. La particularidad de este tipo de estructura radica en su especialización. Algunos son generalistas y le permitirán ampliar sus horizontes trabajando junto con otros proyectos. Otros se dirigen a un sector específico. Hay que tener en cuenta que una estructura de este tipo debe proporcionar un seguimiento general, a través de conferencias o grupos de trabajo, y personalizado. Una incubadora también debe brindar asistencia práctica: elección de un contador, un asesor legal, así como a nivel de desarrollo: se debe asignar un asesor para cada uno de estos aspectos. Recopilar las opiniones de otras empresas sobre una incubadora en particular puede ser un buen punto de partida. ¡También es muy posible visitar el lugar! Sin embargo, es importante estar atento a la calidad de los servicios prestados y la atención prestada al proyecto.

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