El "Washington Post" ha dado a conocer el proyecto "Top Secret America", una de las investigaciones periodísticas más importantes en materia de seguridad nacional de las últimas décadas.
Tras dos años de análisis, más de una docena de periodistas, liderados por los reputados Dana Priest y William M. Arkin, han descrito el increíble aumento en materia de seguridad nacional que se ha producido en los EEUU desde los atentados terroristas del 11 de septiembre.
Entre las principales conclusiones de la investigación está la complejidad y, a veces, ineficaz sistema de seguridad nacional estadounidense. La investigación señala 45 organizaciones gubernamentales (tales como el FBI o CIA) dedicadas a trabajos "top-secret", que a su vez podrían subdividirse en 1.271 sub-unidades (por ejemplo, el Centro de Detección de Terroristas del FBI). De las citadas 45 organizaciones, una es catalogada como "desconocida", por no poder determinarse o conocerse su función. En el sector privado, se identifican 1.931 empresas dedicadas a los trabajos de alta seguridad para el gobierno, tales como General Dynamics, AT&T o Boeing.
Todos los artículos, blogs, gráficos, mapas y datos online sobre la seguridad nacional pueden encontrarse en: www.topsecretamerica.com. El "Washington Post" dio acceso a las distintas autoridades varios meses antes para que señalaran aquellos datos que pudieran poner en riesgo la seguridad nacional del país.
El general McChrystal dice adiós
Tras 34 años de carrera como oficial y tras su fulminante retiro forzoso, el general McChrystal se despide del US Army en un acto militar, en el que le acompañó su mujer Annie, celebrado en un lugar privilegiado como Fort Lesley J. McNair, en Washington.
McChrystal, reacio a cualquier pompa oficial, consiguió que las tropas que le despidieron pudieran vestir el uniforme mimetizado de campaña, en lugar de los uniformes de representación. En una característica propia de los grandes generales estadounidenses, McChrystal realizó su discurso con notas amenas, personales e inteligentes, incluso burlándose de sí mismo, al mismo tiempo que rendía homenaje a las tropas que lucharon junto a él y dando las gracias a su esposa.
El general comentó que "con mi renuncia,... dejo compromisos incumplidos que hice a muchos de mis compañeros en la batalla, compromisos que para mi son sagrados... mi servicio no acaba como yo hubiera deseado".
Finalmente, McChrystal dio las gracias al Presidente Obama y al secretario de Defensa Robert Gates, reafirmando así el principio de control civil sobre el militar.
Durante la ceremonia de despedida el embajador de Afganistán en EEUU, Said Tayed Jawad, le concedió la Medalla de Estado de Afganistán.