.La próxima visita a Chile del ministro de defensa peruano, Rafael Rey, dará por reanudadas las relaciones bilaterales en temas de seguridad y defensa congeladas desde que en 2008 Perú presentó una demanda por el límite marítimo en la Corte Internacional de La Haya. Desde marzo, cuando asumió el nuevo gobierno chileno, se han venido dando pasos acelerados en la senda de la normalización.
Los ministros de defensa de ambos países se reunieron informalmente a principios de mayo en el marco de la Segunda Cumbre de Ministros de Defensa de la UNASUR, llevada a cabo en Guayaquil, Ecuador. La última vez que funcionarios de ambas naciones se habían reunido ocurrió en Santiago en octubre de 2006 cuando sesionó el mecanismo del 2+2 (ambos Cancilleres y ministros de defensa). En la cita guayaquileña se acordó la reanudación de las reuniones de altos mandos de las Fuerzas Armadas, que habían estado desarrollándose sin la continuidad deseada. Asimismo, los ministros intercambiaron criterios sobre un posible estudio de estandarización en la medición de los gastos de defensa, la realización de un ejercicio humanitario presencial a nivel Ejércitos de Tierra y una visita de trabajo del ministro peruano a Chile. En aquella ocasión ambos ministros intercambiaron sus números de teléfonos como demostración de confianza y mecanismo simple para evitar el escalamiento de conflictos y malos entendidos.
Y el domingo 16 se reunieron en Madrid los Presidentes Alan García, de Perú, y Sebastián Piñera, de Chile, en víspera de la cumbre América Latina y el Caribe-Unión Europea. Ambos renovaron el compromiso de las "cuerdas separadas" que encapsula el contencioso del límite marítimo como una cuestión meramente judicial, dejando espacio para que el resto de la relación bilateral pueda desarrollarse con normalidad. Esta relación es rica y diversificada. Incluye inversiones productivas en ambos países, cuestiones de migración, cultura y muchos otros aspectos. En Madrid, ambos presidentes acordaron fortalecer la integración económica y física (mejoramiento del complejo fronterizo), la cooperación energética (posible venta de gas natural peruano a Chile) y la construcción de una alianza conjunta para acceder de mejor forma al Asia-Pacífico.
En el terreno de la defensa, García y Piñera reafirmaron el propósito de establecer procedimientos de homologación y transparencia en el gasto militar, de modo que, en palabras del mandatario peruano, "los chilenos no crean que en Perú tenemos un ánimo reivindicativo y en Perú no creamos que cuando Chile compra armas, las compra contra Perú".
La agenda bilateral en seguridad y defensa es amplia y diversificada. Incluye cuestiones como el desminado de la frontera, cooperación en operaciones de paz (ambos países están presentes en la MINUSTAH en Haití; eventualmente, Perú podría sumarse a la Fuerza de Paz Combinada argentino-chilena "Cruz del Sur"), intercambio docente entre las academias de estudios estratégicos, visitas de mandos castrenses, entre otros. La activa participación de los dos países en las tareas del Consejo de Defensa Suramericano ha ayudado al acercamiento. Por ejemplo, Chile y Perú, además de Argentina, tienen la tarea de elaborar una propuesta que contenga temas a ser incluidos en la agenda de la IX Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas a realizarse en Bolivia. Además, una nutrida delegación chilena participará en un seminario sobre catástrofes naturales que el Ministerio de Defensa limeño realizará a principios de junio en la ciudad peruana de Ica.
*Carlos Maldonados es Historiador por la Martin-Luther- Universitat (Halle, Alemania).
Actualmente es asesor internacional del Ministerio de Defensa chileno.

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