ATENEA digital inicia una sección con este epígrafe para incluir los temas de los 21 países americanos y los dos ibéricos [a los que hay que se ha añadido recientemente un tercero: Andorra] que poseen la cultura y lenguas de la Península Ibérica, enriquecidas por el cruce con las autóctonas o cruzadas con las de origen africano. Son los mismos que han participado hace poco en la última Cumbre Iberoamericana de Estoril, reuniones que se celebran con periodicidad digna de encomio. Todo esto es razón suficiente para emplear el término Iberoamérica o el gentilicio iberoamericano, sin que esto signifique menospreciar a otras zonas de la región con raíces francesas, anglosajonas u holandesas.
El término usado más comúnmente es el de América Latina o Latinoamérica, palabra utilizada por primera vez en 1856, y de forma independiente, por dos ilustres intelectuales del nuevo continente, el filósofo chileno Francisco Bilbao y el escritor venezolano José María Torres. En la siguiente década recibió un buen empujón gracias al Emperador francés Napoleón III, a propósito de su aventura mexicana, fracasada a la postre, de imponer como Emperador a Maximiliano de Austria, para así avalar la exigua presencia francesa en el continente y excluir a los países de cultura anglosajona. Lo cierto es que la denominación tuvo éxito y es la que han utilizado las agencias de prensa internacionales desde el primer momento en que aparecieron en el mundo periodístico.
En los últimos años, con la aparición de los movimientos políticos indigenistas y populistas, se quiere buscar otra palabra que los englobe rizando el rizo y se rechazan las anteriores porque se consideran políticamente incorrectas.
Tampoco hay que olvidar que en los Estados Unidos se denomina hispanos tanto a las personas que viven en el país de procedencia mexicana -cualquiera que sea su situación jurídica personal- como a los de origen caribeño (cubanos, portorriqueños y dominicanos). Este término suena muy bien en los oídos de los españoles, que se sienten incluidos en él por tener la misma lengua y una afinidad cultural muy próxima, como queda patente en algunas películas de Hollywood. Por citar alguna, 'Sólo los tontos se enamoran' o 'La estrella solitaria', en las que se expone la fuerza y la personalidad que tienen los hispanos como grupo y el irresistible atractivo que ejercen sobre la contraparte anglosajona. Esta visión daría como resultado la voz Hispanoamérica, pero desde hace tiempo produce rechazo social en algunos sectores sociales.
En definitiva, Iberoamérica es el concepto que mejor se ajusta a lo que ATENEA digital quiere ofrecer a sus lectores, sin olvidar, cuando sea necesario, a los demás países del continente no incluidos en esta denominación.