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Chinook como el del accidente en Afganistán / © US Army |
En uno de los días más letales para las Fuerzas Armadas de los EEUU, catorce personas perdieron la vida el lunes en distintos choques de helicópteros. Aunque los talibanes se apresuraron a responsabilizarse de los percances, fuentes militares estadounidenses señalaron tener un 98% de seguridad de que los accidentes no se debieron a fuego enemigo.
Sin embargo, en el incidente más mortífero, en el que un helicóptero Chinook se derrumbó tras una operación antidroga en la que "al menos doce insurgentes perdieron la vida", el ISAF sólo es capaz de decir que el helicóptero cayó "por causas que se desconocen". Es decir, se tiene la casi completa certeza de que no fue el enemigo quien lo derribó tras intensos combates, pero no se sabe porque se cayó el helicóptero en el que perdieron la vida siete soldados y tres civiles especializados en la lucha antidroga.
En otro percance en Helmand, cuatro militares perdieron la vida tras un choque en pleno vuelo entre dos aeronaves. Tampoco se ha especificado la causa del choque.